La Grandeza del Alma

image-44Os he hablado de los pájaros y los árboles del río Torío, del bosque de ribera, pero en algunas zonas de la ribera izquierda, el paisaje es muy distinto. Por la izquierda el río está flanqueado por una ladera arcillosa y hay tramos en que esta ladera cae a pico sobre el agua, dejando las entrañas de la tierra al descubierto. En esta tierra rojiza crecen encinas, pinos, lavanda, tomillo… algunos robles.

Hoy la mañana se levantó resplandeciente, pero ahora que inicio mi paseo se oscurece por momentos. Por encima de la arcilla y las encinas se arremolinan nubes negras que contrastan con otras grises, con otras casi blancas. Los oscuros encinares se recortan sobre este fondo de nubes, y el conjunto produce una sensación de fuerza, de poder. El paisaje transmite una sensación que no es sólo externa, algo que “estás viendo”, es sobre todo interior. El paisaje trasmite fuerza interior, y me hace pensar en la necesidad de ser nosotros mismos.

Ayer Julia me hablaba de cómo pueden llegar a zarandearte los deseos que los demás proyectan sobre ti; sus deseos de qué debes hacer, cómo debes ser. Y en este paseo me viene a la mente cómo pueden llegar a dejarte indefenso también tus propias expectativas sobre ti mismo y sobre la imagen de ti mismo que deseas proyectar hacia los demás.

El alma tiene tal grandeza, todas las almas tienen tal grandeza, que señalarles expectativas es mortificarlas. Quizá olvidamos con frecuencia que la grandeza individual, la grandeza de nuestra alma no tiene parangón y nos permitimos a nosotros mismos, y permitimos a los demás, las comparaciones. Quizá olvidamos que estamos aquí para expresar el esplendor sin igual de nuestra alma y nos permitimos asignarnos modelos, o que se nos asignen modelos, o marcarnos metas que no nos corresponden. ¿Tal vez creamos que así seremos amados, o al menos aceptados?

Estas espesas nubes que presagian lluvia me comunican afirmación de mí misma, una vigorosa afirmación; me comunican fuerza y deseo de ser yo, de expresar mi alma, mi propia alma. Y estoy segura de que también vosotros tendréis vuestras propias encinas recortadas contra un cielo achubascado que os lo comunican.

Deseando vivir en el alma,

Tyagi Indrani Cerdeira
Editora de Ananda Ediciones

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